Hace unos días mantuvimos un debate sobre la polémica doble ascensión de Kilian Jornet al Everest en 2017. Éste terminó con un artículo de nuestra querida Charo Álvarez en el que daba credibilidad a la cima, a pesar de las dudas planteadas durante el mismo.

Sin embargo, pese a dar por zanjado el debate, la posterior publicación en prensa de distintos artículos lo volvió a reabrir. En su hilo argumental, se plantean las mismas dudas, pero añade el testimonio de una cordada india que subió tras Jornet. Éstos afirman no haber visto muestras del paso del catalán, aumentando así la sospecha.

Ante esto, creo necesario abundar un poco más en las pruebas que tenemos en un sentido y en el otro. No se pretende por tanto usurpar la responsabilidad del lector a la hora de juzgar si subió o no.

Los testigos

Creo interesante comenzar por lo novedoso de la información: los testigos. Como antecedentes, hay que saber que unas horas después de la supuesta primera cima del catalán, una cordada india coronaba el Everest. Cuando inicialmente surgió la polémica, Kilian instó a preguntar a los indios ya que en su opinión, debieron ver sus huellas.

– Hari Prasad y Sunda Raju

Al parecer han contactado con ellos y afirman no haber visto nada. Esto inexorablemente conduce a arrojar más dudas sobre el éxito de Kilian en el Everest.

No quiero restarle mérito periodístico. El de los indios no es un testimonio fácil de conseguir y sin duda es muy interesante. De hecho, es uno de los datos a tener en cuenta, pero no es el único ni tampoco definitivo.

La cordada india empieza su declaración diciendo que no son alpinistas profesionales. Esto en el Everest implica que subirían tras las huellas de sus Sherpas y que, en cualquier caso, no están habituados a los detalles ni a la altitud. También es importante decir que según el registro del Himalayan Database, llegaron a la cima a las 03:15 con lo que su visibilidad era muy limitada esa noche, basándonos en las fotos de Kilian.

Por otro lado, el equipo indio no era ni mucho menos el único en la montaña ni en la «lista de testigos» que dio Jornet. De todos ellos he querido fijarme en dos alpinistas especialmente fiables por lo que representa su trayectoria y experiencia. Se trata de Horia Colibasanu y Ralf Dujmovits.

– Horia Colibasanu

Colibasanu, a diferencia de la cordada india, es un alpinista profesional. Es conocido por el gran público por ser el último compañero de Iñaki Ochoa de Olza y por su participación en su fallido intento de rescate. Pero además tiene en su haber un curriculum que lo sitúa dentro de la élite del alpinismo mundial.

Horia y Kilian. Everest 2017

El día 15 de mayo, durante su aclimatación, Kilian subió hasta 8.400m saliendo desde el ABC, al que volvió en poco más de 9h. En la parte alta de la montaña se encontró con Horia quién comentó a raíz de ese encuentro: «¡Choca esos cinco Kilian! No olvidéis el detalle, a 8300m. Gran atleta y buena persona. En esos días eramos los únicos arriba sin Sherpas ni botellas de oxígeno, así que era natural pararse a hablar«.

Éste testimonio, aunque no es de una de las supuestas cimas de Kilian, nos indica como era su rendimiento a gran altura y nos sirve de ayuda para comparar tiempos y ritmos.

– Ralf Dujmovits

Dujmovits es también un alpinista profesional. Ha ascendido los 14 ochomiles -alguno de ellos con su exmujer Gerlinde Klatenbrunner- y participado en más de 40 expediciones al Himalaya y Karakorum. Se encontraba en el Everest para intentar repetir su ascenso, pero esta vez sin oxígeno, ya que es en el único monte en el que lo ha usado.

Coincidió con Kilian en la ruta durante su segundo ascenso, aunque Ralf se tuvo que dar la vuelta a 8500m. Dos días después fue preguntado durante una entrevista y esto es lo que dijo: «Es de otro planeta, un rendimiento increíblemente bueno. Estoy muy feliz por Kilian«.

– Himalayan Database

Se trata de los registros que inició la desaparecida Miss Hawley y que ya por aquel entonces gestionaba su sucesora Billi Bierling. Ésta no tuvo inconvenientes en recoger las ascensiones como válidas. Si bien es verdad que su papel es más de notaria que de detective, entrevistó al resto de expediciones. Según afirma nadie de los que estaban presentes en el Everest pusieron en duda la cima de Kilian. Un informe posterior elaborado por Rodolphe Popier, también de Himalayan Database, confirmó la cima.

Dicho esto, si bien es verdad que hay muchos testigos, no lo es menos que ninguno es definitivo. Esto es debido a que para hacer sus tiempos, Kilian eligió un horario que le evitase masificaciones y que le hizo llegar a cima de noche. Lo inusual del horario hace que los testigos sean todos circunstanciales -tanto a favor como en contra-. El hecho objetivo es que nadie lo vio en la cima -ni dándose la vuelta- y por tanto no son una prueba definitiva en si misma.

Por todo ello es necesario analizar el resto del material del que disponemos: el track y las fotos.

El track

Durante sus ascensos Kilian uso un reloj Suunto Ambit Peak. Este reloj registra los datos y se publicaron en su web. Aqui tenemos los datos de la primera ascensión y de la segunda.

– Primera ascensión

Esta subida registra un error, pues si bien el mapa si lo posiciona en la cima -o muy próximo a ella- el altímetro lo sitúa a 8.593m de cota máxima.

A este respecto Suunto ha manifestado que las mediciones del altímetro son susceptibles a distintos factores, como el GPS. Es lo que llaman el sistema “FusedAlti”. También tienen distintos modos de precisión para el GPS. Kilian eligió el menos preciso para ahorrar batería, lo que explicaría que sus coordenadas de cima esten muy próximas, pero quizá no sea perfectamente exacta por pocos metros.

El caso es que ambos datos recogidos por el mismo dispositivo son contradictorios. Mientras que el GPS indicaría cima, el altímetro recoge casi 300m menos.

– Segunda ascensión

En este caso, el track es aún mas confuso. Empieza a contar a los 8.749m y solo registra la bajada desde esa cota.

Kilian lo justifica con que tuvo que cambiar el modo a navegación ya que se perdió en la bajada. Al manipular el modo del reloj canceló la grabación perdiendo el registro de la subida.

El primer track podría ser una prueba aceptable pero, dado los problemas del altímetro, ha recibido ciertas dudas. El segundo track evidentemente no muestra hasta donde llegó, con lo que no puede ser tenido en cuenta como prueba definitiva. Aunque si tiene valor para el análisis de sus tiempos y por tanto, su estado de forma.

Las fotos

Éste es el principal reproche que se le hace al catalán, no hay una foto concluyente de cima. Esto es rigurosamente cierto, ya que las que presenta son fotos nocturnas donde no se distingue prácticamente nada.

Sin embargo, Kilian si que hizo fotos. Una de ellas -durante la segunda ascensión- corresponde a su reloj. Al estar retroiluminado, se aprecia sin problema que marca los 8849m. Que fotografiara el reloj es lógico. Suunto es uno de sus patrocinadores y esa imagen tiene mucho valor de marketing.

Pero ¿por qué no iluminó el trípode de cima con sus banderas?. Es una duda perfectamente lógica, pero no hay que olvidar otro factor habitual a estas altitudes. A casi 9000m y tras tantos kilómetros, no se razona con claridad.

Con esto no quiero decir que una foto hecha a un reloj tenga que aceptarse como prueba de cima. De hecho, no es una foto de cima. Sin embargo algunas fotografías y vídeos que tomó, a pesar de no ser concluyentes, ocultan más de lo que parece: los metadatos.

Los metadatos

Los famosos metadatos no es más que información que añaden algunas cámaras a las fotos y vídeos que toman. Esta información es de lo más variada. Se registra desde el modelo de cámara hasta parámetros técnicos de la foto y en algunos casos, donde y cuando se capturó la imagen.

Éste es el caso de las fotos y vídeos de Kilian ya que su cámara (una GoPro 5 Hero Black) cuenta con un GPS para georreferenciar las tomas que hace. También le añade una marca de tiempo que indica cuando fueron capturadas, aunque hay un desfase debido presumiblemente a la configuración de la cámara.

Debo decir que he tenido acceso al informe con estos datos, elaborado por Rodolphe Popier, de Himalayan Database. En él se aprecian las coordenadas y la altitud.

– Fiabilidad de los metadatos

Entonces, ¿estamos ante una prueba definitiva de cima en si misma?. Rotundamente no. Y lo afirmo porque los metadatos son muy fácilmente manipulables. Hay mil maneras de hacerlo y muchos aficionados a la fotografía digital lo hacemos habitualmente. Basta con usar alguno de los software más populares para gestión y revelado de fotografía.

Sí alguien duda de esto -o cree que es muy complejo-, le animo a hacer la prueba. Simplemente accediendo a esta web https://www.thexifer.net/ puede subir una foto o vídeo y modificar sus metadatos (incluyendo las coordenadas gps o la fecha y hora de captura) de forma sencilla.

Con esto no quiero decir que los metadatos no tengan ningún valor. Simplemente refiero que al igual que el resto de las pruebas analizadas, no son concluyentes por si mismos. Sin embargo, sí cobran mucho valor al analizar el conjunto de todo lo presentado hasta ahora, relacionándolo.

Análisis del conjunto de pruebas

– Primera ascensión

En este caso, el track GPS del reloj lo sitúa próximo a la cima, como podemos ver en el mapa. Por otra parte, otro elemento del mismo reloj lo desmiente: el altímetro. Ante la duda de qué valores creer, podemos fijarnos en los metadatos. En este caso no hay duda, los metadatos del vídeo de cima indican que fue grabado a 8848m.

Esto no es prueba definitiva ya que, como hemos dicho, los metadatos son modificables. Para intentar alumbrar un poco más esa oscura cima, tenemos que referirnos a un vídeo anterior. Éste último al ser realizado a plena luz del día, nos sirve como referencia (tanto horaria como de localización).

Evidentemente, desde nuestro humilde blog no hemos tenido acceso a este archivo en bruto, pero Rodolphe Popier si lo ha podido analizar. Cabe notar que al pertenecer al Himalayan Database -registro de facto de todas las ascensiones- tiene acceso a multitud de fotos de ese año y conoce bien los puntos característicos de la ruta.

Fotograma de video Kilian Jornet
Fotograma de video Kilian Jornet

Pues bien, Popier sitúa el video diurno en la arista noreste y a una altitud aproximada de 8500m. Esto concuerda con los metadatos del altímetro de la GoPro -lo que daría veracidad a los metadatos-.

Además si continuamos con el análisis, vemos que la hora de captura del primer video es a las 14:08 -hay un desfase achacable a la configuración horaria de la cámara-. El vídeo de cima se registra a las 20:49, es decir 6 horas y 41 minutos mas tarde.

Este tiempo concuerda con lo registrado en el track, siendo el tiempo empleado aproximadamente en recorrer esa distancia. Es por tanto una nueva evidencia que da validez a los metadatos.

Todo esto, lleva a Rodolphe Popier a ratificar la opinión de Billi Bierling y los testigos entrevistados, manteniendo la cima como válida en el Himalayan Database.

– Segunda ascensión

Suunto marcando 8849m

En este caso, al estar el track tan incompleto y no disponer de los datos de ascenso, no hay forma de contrastar todos los metadatos. Además, la famosa foto al reloj que marca 8.849m, los metadatos de la GoPro la sitúan como realizada a 8696m.

Si nos atenemos a la información geográfica, las coordenadas que registra esta foto nos sitúan en un punto próximo a los 8750m. Esto muestra nuevamente contradicciones en los datos y desde luego indica errores de medición.

Rodolphe Popier consultó al servicio técnico de GoPro. Estos le trasladaron que el mal tiempo (no tanto el frio) podían afectar al GPS de la cámara. Y es cierto que en esa segunda ascensión la climatología era peor.

Además el altímetro de la cámara sitúa a la misma altitud un vídeo grabado dos horas antes. Esto confirma el error, ya que no es factible que Kilian permaneciese quieto dos horas a esa altitud con el tiempo empeorando.

Rodolphe Popier ante esto analiza otros factores, como los ritmos registrados durante el descenso, los timings de ascenso y el testimonio de Kilian. Dado que no ha hallado ningún elemento que le haga sospechar que los datos han sido modificados y pese a admitir que no son datos concluyentes, no ve otra hipótesis que sea más plausible que la cima.

Conclusión personal

Tengo la sensación de que inicialmente la tendencia fue creer la palabra de Kilian. Esto es lógico, ya que goza de una reputación intachable. Además, sus registros en montaña están perfectamente documentados y nos demuestran que está plenamente capacitado para hacer este tipo de reto superlativo.

Sin embargo, ante la falta de pruebas, siempre hay quien dude y en mi opinión, está en su derecho. Por eso creo que Kilian cometió un error mayúsculo no documentando mejor la cima. El argumento más común para justificarlo es que subía para si mismo y que por eso descuido esta faceta.

Presentación del Documental

Argumento que yo no comparto, precisamente porque he visto alpinistas que si seguían esa política (ejemplos hay muchos, como Jorge Egocheaga). La diferencia es abismal, con Jorge es casi imposible saber en qué montaña está. Llega, hace su actividad y tal y como vino, se va del monte. Guarda las fotos para si mismo y apenas sale en medios.

Sin embargo todos sabíamos de antemano en qué fechas estaba Kilian en el Everest, qué ruta iba a seguir, cómo estaba entrenando. Vimos reportes casi diarios, notas de prensa. El anuncio de un documental y hasta su presentación ante los medios. Ésta actitud, en mi opinión, no es de alguien que sube un pico para si mismo.

Quizá él en su fuero interno si comparte esta política, pero su equipo de marketing es evidente que no. Y si juegas a este juego, tienes que seguir sus reglas (y acreditar la ascensión es la primera).

También creo que la estrategia de marketing que han seguido, diciendo que reservaban las inexistentes fotos de cima para el documental, ha jugado en su contra.

Hay también quien opina que podía haber dejado algo en la cima para certificar su paso, pero la verdad es que Kilian iba muy ligero y no es fácil prescindir de nada. En cualquier caso, estoy convencido que él es el primero que lamenta no haber traído una imagen mejor. Seguro que esta experiencia le sirve en un futuro.

Por mi parte, comparto plenamente la conclusión de Rodolphe Popier y creo a Kilian. Lo que me apena es que en lugar de hablar de montaña, tengamos que estar haciendo de detectives con este maremagnum de cifras.


Aitor Tilla

"El alpinista es quién conduce su cuerpo allá dónde un día sus ojos lo soñaron" - Gaston Rebuffat

7 comentarios

EMILIO · 13 marzo 2019 a las 5:36 pm

SI NO LO DOCUMENTO, A EFECTOS PUBLICITARIOS , DOCUMENTALES , PRACTICOS , NO SE LE PUEDE ACREDITAR LA CIMA
OTRA COSA ES UNO QUE SUBA PARA EL MISMO, SIN PUBLICIDAD , SIN MEDIOS , Y QUE HAGA LA CIMA PARA ELMISMO, EN ESE CASO HACEMOS UN ACTO DE FE, Y LE DAMOS LA CIMA POR REALIZADA , SI EL LO DICE
IMPOSIBLE HACERLO CON KILIAN
ASI QUE MAJETE TENDRAS QUE DARTE OTRA VUELTITA POR ALLI PROXIMAMENTE Y HACERLO UN POQUITO MEJOR TODO LO REFERENTE A LOS DATOS VERACES DE GPS, ALTIMETROS RELOJES , CAMARAS ETC, PARA QUE NO HAYA LUGAR A DUDAS
CONCLUSION PARA MI , REALMENTE NO SUBIO

    Aitor Tilla · 26 marzo 2019 a las 6:54 pm

    Gracias por el comentario Emilio.
    Cómo digo al principio del artículo, mi intención no es acreditar o validar la cima, porque además no soy quien. Solo pretendo hacer un análisis de los datos que tenemos (similar al que llevó al Himalayan Database a validar su cima). A la luz de este analisis y viendo la trayectoria de Kilian, yo personalmente le creo. Pero eso solo es mi opinión, entiendo que tu tengas otra contraria.
    Un saludo

Mario · 27 mayo 2019 a las 11:39 am

Muy buen artículo, mucho mejor que cualquiera que se pueda leer en la prensa nacional. Contrastando datos y poniéndolos sobre la mesa para que cada uno se haga su opinión. Periodismo del que ya no se hace en España. Felicidades.
Independientemente de si subió o no subió, no se le puede dar la cima por válida si no tiene pruebas concluyentes. Y es una pena porque es un gran deportista y sí me creo que haya subido pero hay que demostrarlo.
Un saludo,

    Aitor Tilla · 28 mayo 2019 a las 11:53 am

    Muchas gracias por tu comentario Mario, la verdad que palabras así animan a seguir. Entiendo lo que dices y lo comparto, creo que si reclamas algo te corresponde la carga de la prueba. El problema es que no hay ningún organismo que valide este tipo de retos (lo que más se puede aproximar es el HDB) y ante este vacío, al final lo que nos queda es la opinión personal. El objetivo del artículo era precisamente ofrecer cuantos más datos mejor para que esa opinión sea lo más fundada posible. La mía analizando todo es que la opción de cima es la que cuenta con mas probabilidades, pero entiendo las dudas o que esta opinión no sea compartida por el resto. Un saludo

Montxo · 27 diciembre 2019 a las 2:13 am

Sin pruebas no hay cima. Es así para todo el mundo.

    Aitor Tilla · 30 diciembre 2019 a las 11:32 am

    Sin pruebas lo que desde luego hay son dudas. Cima puede haber o no, lo que cada uno crea es personal. El objetivo del artículo es aportar datos para intentar que esa opinión sea lo más fundada posible. Respecto a si es así para todo el mundo, no estoy tan de acuerdo. No es el primer caso de una ascensión sin fotos que se ha dado mayoritariamente por válida (y te hablo incluso de alguna premiada con el Piolet de Oro). En cualquier caso, entiendo perfectamente las dudas y te agradezco el comentario y tu tiempo leyendo el artículo. Un saludo

Joan · 11 julio 2020 a las 7:43 pm

Yo creo que no pisó el techo del mundo, ni en el primer intento ni en el segundo; me remito al informe de Dan Howitt, un informe extenso, riguroso y bien documentado. Kilian Jornet se ha convertido en un producto comercial, víctima de sus propios éxitos y ESCLAVO DE SUS PATROCINADORES. No deberíamos permitir que este personaje se esté forrando de dinero con sus libritos, peliculitas y camisetitas a costa de un fraude monumenta.

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